DIRECCIÓN:
Avda. Galicia, 38 B bajo iz.
33005 OVIEDO


INFORMACIÓN:
Tel. 985 272 988

EMAIL: cdefamilia@gmail.com


HORARIO DE CONSULTA

Días laborables
de lunes a viernes
de 10 a 13,00
de 16 a 19,00
(excepto sábados)


FECHA Y HORARIO DE CURSILLOS

Se indica en cada uno de ellos.
Solicitar información.

Servicios que prestamos:

Terapia Familiar

En Defamilia te ayudamos a lograr el bienestar y el desarrollo integral de tu persona, una convivencia familiar enriquecedora y unas relaciones de pareja satisfactorias. Trabajamos con familias en crisis relacionadas con cambios importantes en el ciclo de vida: nacimiento de hijos, adolescencia, tercera edad, familias reconstituidas, efectos del fallecimiento de un miembro de la familia.

El término terapia familiar define el tratamiento psicoterapéutico orientado a modificar las dinámicas relacionales entre los distintos componentes de la familia con el doble objetivo de mejorar el funcionamiento de la familia en conjunto y aportar bienestar a cada una de las personas de la misma. En particular, se analizan las modalidades, a menudo ocultas, en las que se basa el equilibrio de todo el núcleo, para ayudar a los distintos miembros a individuarlas y tomar conciencia y control.

La terapia familiar se diferencia de la individual por su visión de la familia como «sistema» o como entidad compuesta de varias partes que interactúan. El concepto de sistema nace precisamente en relación al funcionamiento del conjunto realizado a través de la interacción de cada una de las partes que la constituyen.


Psicoterapia individualizada

Defamilia trabaja también en aquellos casos que requieren un tratamiento individualizado.

La psicoterapia tiene la finalidad de curar disturbios psicopatológicos de distinta gravedad, que pueden ir desde la modesta desadaptación o malestar personal hasta una sintomatología más preocupante. Tales disturbios pueden manifestarse con «simples» síntomas neuróticos capaces de ahogar el bienestar de un individuo o de las personas que viven en torno. Pero, más en general, las dificultades son de carácter relacional.

El psicoterapeuta ofrece al paciente un recorrido útil para afrontar las diferentes formas de malestar psicológico, desde las más leves a las más serias, desde profundas depresiones a las de carácter relacional.

La psicoterapia se sirve de las distintas técnicas de la psicología y se articula en diferentes orientaciones teóricas: ps. sistémica, cognitivo-comportamental, integradora y psico-corpórea: cada una de estas orientaciones, desde una base común, se ha diferenciado en distintas escuelas y metodologías que se aplican según su utilidad en cada caso.


Mediación

En los casos necesarios, proporcionamos orientaciones pertinentes para manejar los conflictos y las situaciones creadas por los procesos de separación.

La Mediación Familiar nace y se desarrolla en un contexto histórico-social en el que la co-genitorialidad representa un ideal a alcanzar. Para ser todavía padres «juntos», a pesar de la ruptura de la pareja, la Mediación Familiar se propone como un recurso nuevo y específico orientado a ayudar a los padres en conflicto durante la fase de la separación y del divorcio.

La Mediación es un recorrido en el que un tercero imparcial es solicitado por los «padres» para ayudarles a gestionar las dificultades emotivas y organizativas peculiares de la ruptura del matrimonio.

La Mediación Familiar se presenta por tanto como un espacio de encuentro en un ambiente neutral, en el que la pareja tiene la posibilidad de negociar las cuestiones relativas a la propia separación, tanto en los aspectos relacionales como en los económicos.

Los «padres» son animados a elaborar los acuerdos que mejor satisfacen a todos los miembros de la familia, con particular atención al interés de los hijos.

Los acuerdos tomados en Mediación resultan más compartidos, más satisfactorios para sí y para los hijos y, por lo tanto, más respetados en el tiempo.

La Mediación se propone el objetivo de hacer a la pareja protagonista y responsable en la gestión del conflicto en una óptica de continuidad genitorial. En efecto, los dos objetivos principales de la Mediación familair son:

– Acompañar a los padres en conflicto en la búsqueda de soluciones recíprocamente satisfactorias.

– Encontrar o reencontrar una comunicación lo más funcional posible que les permita respetar los acuerdos y ser capaces de encontrar otros en base a la evolución de las necesidades de todos los miembros de la familia y de los cambios que la vida les ponga delante.